¿Cómo puedo ayudar a mis hijos a estudiar? Es una pregunta muy frecuente cuando los padres detectan malos resultados académicos en sus hijos.

La Psicóloga y coach Catalina Fuster nos da algunas claves para conseguirlo.

Desde hace más de veinticinco años trabajo acompañando a las personas en sus cambios y mejoras. He aprendido a encontrar las técnicas y conocimientos para ayudar a resolver el malestar de las personas. Especialista en trabajar con familias en mejorar la convivencia.

Dependiendo de las edades de nuestros hijos, los padres y madres jugamos un papel u otro en la forma de apoyar en sus estudios. Algunos buscan la manera de ayudar a que los resultados mejoren y les asesoran en las tareas concretas, otros buscan clases de apoyo con el mismo fin.

Dependiendo del caso, pasamos por:

  • Preocupación razonable
  • Dudas lógicas
  • Confianza o
  • El desánimo absoluto ante los resultados de ese futuro cercano.

Más allá de las estrategias de aprendizaje, de las técnicas de estudio que cada uno conoce o aplica, de esos recursos que favorecen las condiciones para conseguir unos resultados satisfactorios en la educación de nuestros hijos, más allá de todo eso, hay algo que, en general, no se hace y que puede ser muy importante.

Me refiero al hecho de dar a nuestros hijos el mensaje y la visión de que los estudios y la formación, en general, son para ellos.

 

Son su responsabilidad, su oportunidad y su gran recompensa

Van a ser ellos los que se sientan satisfechos con los resultados y también los que tendrán que asumir el fracaso.

Son ellos los que van a ir forjando posibilidades de elección en un futuro

Parece de perogrullo, pero no lo es. Si recordamos los comienzos de la etapa de escolarización, es fácil generar el hábito de que los niños pequeños ofrezcan sus trabajos y primeras tareas a los padres, que se sienten tremendamente orgullosos y satisfechos de lo que hace su pequeño/a.

Poco a poco y a medida que van pasando los cursos, seguimos siendo los destinatarios de los resultados escolares de nuestros hijos, y así lo reflejamos en el lenguaje: “mi hijo me lo ha aprobado todo”, “mi hija me saca unas notas muy buenas”. El mensaje puede dar a entender que lo que hacen nuestros hijos con los estudios, lo hacen por y para nosotros, los padres, cuando no debería ser así en ningún caso. A veces, cuando queremos cambiar ese principio hacerles conscientes de que la responsabilidad es suya, es un poco tarde y mucho más complicado.

A veces, cuando queremos cambiar ese principio hacerles conscientes de que la responsabilidad es suya, es un poco tarde y mucho más complicado.

Ayudarles a estudiar puede resultar tan sencillo y tan complejo, como darles a ellos el mando. Se trata de su futuro, es su responsabilidad y disponen de la capacidad de elegir; elegir en base a lo que les guste, a lo que les interese o a lo que les ayude a vivir bien entendido en el más amplio sentido de esa expresión.

Y eso hay que hacerlo desde pequeños, enseñándoles a que se sientan satisfechos de sus logros y a que aprendan a rectificar cuando proceda.

Haciéndoles responsables les estaremos ayudando a estudiar y a muchas más cosas en la vida

Si quieres ponerte en contacto conmigo, aquí tienes mi mail

hola@catalinafuster.com

Artículo escrito por: Catalina Fuster

CM Community Manager

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