Desconectar de los hijos, suena duro, pero lo hacemos sin darnos cuenta, se hacen mayores e independientes lo que conlleva prestarles menos atención, a veces, cuando más lo necesitan y en ocasiones son ellos los que hacen cosas para llamar nuestra atención y nosotros, como padres y madres de hoy, solo les reprendemos, pensando que es lo correcto, sin intentar entenderles.

Sí, has leído bien, desconectar de los hijos y no nos referimos a tener tú espacio, nos referimos a dejarlos a su aire porque se han hecho mayores. Esa fina línea que existe entre darles autonomía para que se valgan por sí mismos y la desconexión, a menudo total, con hijos adolescentes, es uno de los problemas que se generan con la falta de comunicación en las familias.

Nos equivocamos

El mero hecho de no reconocer que como adultos también se cometen errores y no dar explicaciones, hace por parte de los padres que se cierren muchas vías de comunicación.

¿Por qué no reconocer que nos equivocamos? no hay nada de malo en esto, es la forma de hacer ver a nuestros hijos que todos cometemos errores, y mucho más si se trata de educación.

La educación de padres a hijos ha cambiado mucho, ya no podemos aplicar la misma manera de educar que nuestros padres ejercieron con nosotros, simplemente porque ahora es diferente.

Los niños de hoy en día tienen algo que no teníamos nosotros: acceso libre a la información, con todo lo que eso conlleva. Desde el momento en que damos a los niños un dispositivo móvil estamos dándoles libertad para descubrir un mundo virtual que no es tan diferente al mundo real.

Control parental o limitaciones de acceso

El control parental o limitaciones que podamos poner en los móviles de los menores, no nos da garantía absoluta de que no podrán acceder a ciertos contenidos, en Internet hay muchas páginas que dicen como saltarse esas limitaciones y nuestros hijos las conocen o las comentan en redes sociales. Así que no delegues, como padre y madre, toda la responsabilidad de acceso a estos controles.

Desconectar de los hijos

Empatía

Alguna vez piensas: ¿Si yo le contara a mi hijo/a…? No se trata de contar tus rebeldías de adolescente, no aportarán mucho, pero sí se puede hablar de los errores que cometimos, y qué haríamos si tuviéramos una nueva oportunidad para no pasar por lo mismo.

Como dice el refrán: «Nadie escarmienta en cabeza ajena», ellos tendrán que cometer sus errores y aprender de ellos, pero comprobar que los padres y madres también pasamos por ello nos dará un voto de confianza y quizás podamos conseguir un mayor acercamiento.

Falta de tiempo

La falta de tiempo para estar juntos en familia es un factor clave para esa carencia de comunicación y el ritmo de vida tan acelerado de hoy en día no ayuda en la relación con los hijos.

Si a eso le añadimos que el poco tiempo libre que queda lo ocupamos en actividades de poca importancia y que además solemos realizarlas solos, como conectarnos a internet, actividades multimedia, lectura, escuchar música, etc, de ese modo no fomentaremos la relación y comunicación con los hijos.

Por supuesto, es muy importante tener tiempo para uno mismo, pero más importante es dedicarle tiempo a ellos en una etapa de sus vidas tan compleja como es la adolescencia.

Es fácil además tener poca paciencia con ellos después de una larga jornada de trabajo, en la que el cansancio hace que no se les preste toda la atención que merece lo que tengan que contarnos.

A medida que todas estas circunstancias se prolongan en el tiempo, los hijos irán alejándose cada día un poco más de los padres y se perderá la confianza.

Escuchar

Recordad cómo os sentíais vosotros a esas edades y cuán necesario es sentirse escuchado y comprendido.

Hay que evitar juzgarles y hablar mucho con ellos, toda la confianza ganada desde que son pequeños y especialmente en la adolescencia, marcará en gran medida la relación con ellos y cómo se desenvuelvan en el futuro.

Tanto en la literatura como en el cine se incide en la falta de comunicación entre padres e hijos centrándose, sobre todo, en los hijos.

Suelen enfocarse en la capacidad de diálogo de la familia, en sí hay diálogo familiar y de qué temas se habla, etc… Pero, como estamos comprobando, se trata de una situación más global de lo que pensamos.

Con esa apertura hacía ellos es mucho más probable generar un espacio para la confianza.

¿Qué les pasa a los hijos? ¿Cómo lo ven ellos?

Cada hijo es un mundo y cada ambiente familiar es distinto, a medida que crecen es muy frecuente sentir inquietud ante la llegada de la intimidad y privacidad que buscan los hijos y la falta de claridad en su comunicación con los padres.

Estas situaciones suelen ocasionar un exceso de preocupación en los progenitores aumentando su recelo, con ello los hijos al darse cuenta de la ansiedad de los padres por averiguar qué les sucede, suelen verlo como una invasión de su privacidad, generando de ese modo más desconfianza en ellos.

“Mis padres no me entienden” es una de las sentencias más repetidas por los hijos. Los adolescentes creen que sus padres no son capaces de ponerse en su lugar. La adolescencia es una fase en la que ni ellos mismos entienden que les está ocurriendo, con lo que es mucho más fácil culpar a los demás.

La vergüenza, la desconfianza y el miedo a ser enjuiciados son, frecuentemente, motivos en la falta de comunicación de los hijos hacia los padres.

Simplemente por no querer decepcionarles o para evitar sus enfados muchos adolescentes deciden no contar algunas cuestiones personales a sus padres. 

Especialmente en hogares en los que haya dificultades, en muchas ocasiones los jóvenes más analíticos y con una mayor madurez, prefieren evitar hablar de sus problemas con los padres para no cargarles con preocupaciones adicionales a las ya existentes.

Siempre hay oportunidad de mejorar la relación con los hijos y en caso de no saber cómo hacerlo, existe la vía de la terapia familiar para casos encallados y con difícil solución, así que antes de desconectar de tus hijos, o de que esto ocurra sin darte cuenta, busca la ayuda de especialistas.

¿Crees que es momento de volver a conectar con tus hijos? ¿Es demasiado tarde? Nos gustaría contar con tu opinión y tu experiencia que puede ayudar a muchos otros padres y madres a tener una mejor comunicación con sus hijos.

Desde Padres y Madres de Hoy te recomendamos ver con tus hijos, si son adolescentes, estas dos series y documental para intentar recuperar la desconexión con tus hijos.

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Redacción: CMC y CHL

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