El Juego del calamar, conocida por ser la serie más vista de Netflix en octubre de 2021, es en realidad un juego para niños, pintado con formas geométricas que visto desde lo alto parece un calamar, algo similar a “La rayuela”.

El objetivo del juego del calamar es entrar en la cabeza del calamar, atravesando todo el cuerpo pintado para conseguir la victoria, con enfrentamientos cuerpo a cuerpo.

El juego del calamar

La serie de Netflix plantea retos de juegos infantiles a los jugadores que han entrado a participar, el objetivo es resolver su situación económica, ya que el premio final son unos 33 millones de euros, con lo que no cuentan los participantes, es con las consecuencias de lo que pierden en el camino.

Es obvio que El Juego del Calamar esté generando una infinidad de críticas por su alto contenido violento reflejado en los juegos infantiles más populares en Corea del Sur, donde se creó el guión de esta serie, lo que nos lleva de nuevo a preguntarnos como padres y madres de hoy qué precauciones tomar frente a todo lo que está al alcance de cualquiera en Internet.

¿Los menores de 16 años pueden ver esta serie?

La polémica esta servida, algunos psicólogos opinan que sí, siempre y cuando los menores estén acompañados de sus padres, y otros advierten sobre las consecuencias psicológicas negativas que esto puede dejar en los niños.

Partiendo de la base de que la serie esta calificada como NO APTA para menores de 16 años, como padres y madres de hoy, debemos orientar a nuestros hijos sobre qué deben ver o no y argumentar los motivos por los que un menor de 16 años no debería verla.

Aunque la realidad es muy diferente, los menores de 16 años acceden a este tipo de contenido, bien sea a través de redes sociales o a través de los usuarios que sus padres tienen en las plataformas de streaming.

La supervisión que los padres deben ejercer sobre el tipo de contenido que es adecuado o no para sus hijos entra en conflicto en comparación con otros contenidos que contienen violencia (no explícita) pero que influye igualmente de forma negativa en los menores, por ejemplo, cualquier programa que se emite en TV, en los que sus integrantes se insultan y menosprecian entre ellos con gritos y malas formas. ¿Os parece que este tipo de contenido SI es APTO para menores de 16 años?

El papel educativo que juegan los progenitores o tutores legales, tanto en el acceso a internet como al contenido NO APTO para ciertas edades, depende de los padres y madres de hoy que deben estar al día en cuanto al tipo de contenido que se divulga en Internet.

Hace algunos años nos comentaba una amiga que tenía control parental en todos los dispositivos de sus hijos y cuando estos se reunían en casa de sus amigos, sus padres no tenían ni idea de que existía tal control por lo que el niño “supuestamente protegido” tenía acceso al 100% fuera de su hogar.

Ya lo hemos comentado en otros artículos publicados: NO PODEMOS PONER PUERTAS AL CAMPO, menores de 8 años ya disponen de un dispositivo móvil (regalo estrella en comuniones y festividad de Reyes), así que ya les estamos dando acceso al campo pero luego queremos poner puertas imposibles.

Lo más adecuado sería que los dispositivos móviles sólo estén reservados para mayores de 13 años, pero ¿Qué padre o madre cumple esta norma?, es muy posible que sí existan casos, pero seguramente sean una minoría.

Ante esta situación lo mejor y más adecuado es la comunicación entre padres, madres e hijos respecto al uso de Internet, redes sociales y plataformas de streaming (Netflix, HBO, Amazon Prime Vídeo, entre otros)

Los niños son una esponja y absorben todo, lo bueno y lo malo, hemos sido testigos, seguramente al igual que muchos de vosotros, de situaciones en los que niños de unos 6 años insultan, pegan o montan un espectáculo en un restaurante a sus padres por no permitirles utilizar el teléfono. A esos mismo niños les hemos escuchado hablar de programas no aptos para ellos en horarios en los que deberían estar durmiendo y no viendo la TV. ¿Esto no es violencia?

Se ha normalizado el que los menores vean la TV hasta altas horas de la noche o se les de acceso a servicios de streaming sin controlar el contenido que ven, y luego leemos noticias como esta en la que se prohibe en un colegio el uso de disfraces de El Juego del Calamar en sus instalaciones.

Si los disfraces del juego del calamar se están vendiendo como churros entre menores de 16 años, a quién echamos la culpa: ¿A Netflix? ¿A las redes sociales?

El psicólogo Jacobo Ozores, especializado en psicología infantil y juvenil, lo explica en esta entrevista realizada por una conocida emisora de radio.

En resumen, lo que venimos contando en la revista cuando hablamos de estos temas, como padres y madres de hoy es que debemos ofrecer a los menores un acompañamiento en todos los servicios a los que nos da acceso Internet, estar informados, analizar cada situación y buscar ayuda de especialistas en la materia, bien sea a través de un psicólogo o un experto en herramientas digitales.

Hablar con tus hijos sobre los problemas latentes en la sociedad y explicar el porqué de ciertas conductas puede ayudarles a entender algunos conceptos más complejos, por supuesto, identificando la ficción como base de esta serie.

Redacción: CMC

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